El Modelo ACT es un enfoque de diseño instruccional basado en Simulation-Based Learning, desarrollado para contextos de capacitación donde la necesidad formativa ya está claramente identificada. A diferencia de modelos tradicionales que comienzan con extensas fases de análisis, el Modelo ACT parte del principio de que muchas competencias requeridas en organizaciones, escuelas o agencias gubernamentales ya están definidas por políticas, estándares o prácticas profesionales. En estos casos, el reto no es identificar la necesidad, sino lograr que las personas cambien su comportamiento y transfieran el aprendizaje a la práctica real. Por ello, el modelo se estructura en tres fases: